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La final deseada. El Hermi El Salvador sufrió lo suyo para conseguir el pase a la final del ‘play-off’, partido en el que ya la espera el otro equipo vallisoletano, el Quesos Entrepinares. Los chamizos tuvieron que remontar en la segundo tiempo un marcador adverso de 0-9, conseguido gracias a tres transformaciones del jugador luso Tiago. La primera mitad fue muy mala. El Salvador se vio anulado por la defensa madrileña y su poderosa melé también por las controvertidas decisiones arbitrales, que siempre castigaban a los locales cuando eran los visitantes los que no querían entrar en ella ante su manifiesta inferioridad.

Esa incapacidad descentró a los de Juan Carlos Pérez. Tiago, con dos golpes de castigo anotados, permitió que el Cisneros se marchase por delante al descanso (0-6).

Otro golpe de castigo transformado por el delantero portugués dio la máxima renta al cuadro madrileño (0-9). Quedaban casi 35 minutos y era el momento en el que el Chami debía despertar.

En diez minutos desde ese golpe de castigo transformado, los vallisoletanos dieron la vuelta al marcador. Fueron dos ensayos parecidos. Saque de touch, los delanteros locales se hacen con el oval y el maul chamizo termina en la zona de ensayo. El dominio era albinegro. Los autores, Max Vega y Joe Mamea.

El Cisneros intentó reaccionar, pero no incordió mucho la defensa local. Además, jugó el tramo final con un hombre menos por la exclusión temporal de Iker Monge (m. 73). Un minuto después y ya con catorce los madrileños, Manu Serrano lograba el tercer ensayo vallisoletano.

Si Pearce hubiese estado más acertado y el viento lo no le hubiese jugado alguna mala pasada en los lanzamientos a palos, el partido hubiese estado resuelto. Sin embargo, el Cisneros cometió demasiados errores. Estaba a un ensayo transformado, pero esto no llegó. Lo que si vino en el descuento fue la segunda marca de Mamea. 22-9 y el Chami ya estaba en la gran final. El Quesos Entrepinares ya espera.