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  • VRAC Quesos Entrepinares y Bathco Independiente lograron su cuarta victoria liguera, ambas a domicilio · Blusens Vigo sumó la segunda y pega un buen salto en la clasificación · Tanto FC Barcelona como Hernani siguen sin sumar su primera victoria

  • Complutense Cisneros no pierde la cuerda de los dos invictos

Un nuevo triunfo de mérito del Complutense Cisneros, el quinto en seis partidos tras superar por un incontestable 19-37 al Ampo Ordizia y que sitúa a los madrileños muy cerca del dúo de cabeza, junto a las victorias del Bathco Independiente en Pozuelo y del Blusens Vigo ante Getxo completan la sexta jornada liguera, que comenzó este sábado con los triunfos de Santboiana y Hermi El Salvador, que siguen sumando su partidos por victorias, y el del campeón VRAC Quesos Entrepinares en Gernika.

Tanto el Decano de nuestro rugby, en el derbi catalán en la matinal del sábado en el que se impuso por 32-13 al Barça, como El Salvador ante Hernani, en el partido que casi coincidía en horario con el Clásido futbolero entre Real Madrid y Barça del Bernabéu y que acabó con un tremendo 45-8 tras los siete ensayos locales, lograron sendos bonus ofensivos, el segundo en el caso de los chamizos, lo que mantiene a los catalanes como líderes con 28 puntos, dos más que los vallisoletanos.

Muy de cerca les sigue la estela un Complutense Cisneros que volvió a exhibir su caudal ofensivo –es el máximo anotador tanto de puntos como de ensayos– en el siempre complicado Altamira, al menos hasta esta temporada, donde además sumó el bonus gracias a los cuatro ensayos conseguidos.

Por su parte, tanto VRAC Quesos Entrepinares como Bathco Independiente, los protagonistas de la reciente Supercopa de España, lograron su cuarta victoria liguera y lo hicieron a domicilio, ganando los vallisoletanos el sábado en Gernika por 10-21 y venciendo los cántabros en la matinal del domingo al CRC Pozuelo por 12-14, el resultado más ajustado de la jornada.

Por último, Blusens Vigo consiguió su segundo triunfo liguero y da un buen salto en la clasificación, situándose séptimo tras su claro 44-22 al Getxo Artea, mientras que el FC Barcelona, que sufrió su primera derrota sin bonus defenviso, y Hernani acumulan su sexto encuentro sin conocer todavía la victoria.

EL PARTIDO DE LA JORNADA… en el Valle de las Cañas
El Valle de las Cañas de Pozuelo de Alarcón acogió el partido de la jornada, que acabó con el triunfo apretadísimo del Bathco Independiente ante un CRC Pozuelo que sufre su tercera derrota consecutiva, segunda ante su afición. Esta es la crónica que nos ha hecho llegar el conjunto cántabro.

La visita a Pozuelo no iba a ser fácil. No lo fue el año pasado contra el Atlético de Madrid, donde se ganó al límite y con alguna discusión a la labor arbitral por parte de algunos espectadores que una afortunada foto de la jugada en cuestión desactivó. El CRC Pozuelo tiene un equipo competitivo, de los que puede dar la batalla en cualquier campo. Herederos del Canoe R.C., tienen varias ligas y copas en su haber y una sólida base con su escuela de rugby. Los verdes han demostrado, como hicieron contra Ordizia, que los partidos duran 80 minutos y hasta el último minuto hay que pelear los puntos. Y eran conscientes de la importancia del encuentro.

Buena mañana tenían a su llegada al Valle de las Cañas los verdes. Quizás la responsabilidad atenazaba en los primeros minutos del partido y solo podíamos jugar a ráfagas ante una muy ordenada defensa local, lo mejor de los madrileños. La utilización del píe se convertía en el arma atacante de ambos equipos y estaba claro que con esta estrategía dificultábamos nuestro plan de juego. En los primeros minutos, CRC lograba posar en nuestra marca el oval por dos ocasiones, después de aprovechar y sacar partido de dos errores verdes. En esta liga no se perdonan.

Comenzaba un partido nuevo, remando contra el resultado. Así, en los últimos diez minutos de la primera parte comenzamos a pisar campo contrario con mayor asiduidad y criterio. Santiago Tobal sumaba los tres primeros puntos en nuestro casillero, después de transformar un golpe de castigo, y llegábamos al descanso con buenas sensaciones pese al 12-3 en contra en el marcador.

La segunda parte la encaramos con un juego serio delante y sin errores detrás. La actitud del equipo subía muchos enteros. Las lesiones de Sazatornil, Manu Harmatiuk y Ansorena movían el banquillo. Nuestro juego se asentaba en el campo, aunque quizás la responsabilidad nos hacía precipitarnos en ocasiones. Bathco dominaba los puntos de encuentro y las conquistas eran de mayor calidad. El CRC no perdía oportunidad de atacar, con una defensa intensa y utilizando el pie como arma atacante. Los ‘Bisontes’ resoplaban y comenzaron a presionar sobre la 22 contraria. Fruto de nuestra posesión y dominio territorial, llegaron dos nuevos golpes de castigo que Santiago Tobal se encargaba de sumar puntos muy importantes (12-9). A partir de este momento se pudieron ver los mejores momentos verdes: dominio delante y ataque constante que encerraba a los madrileños en su campo. Con estas armas se olfateaba el ensayo y llegó después de una conquista en el saque de lateral y formar un ‘maul’ que avanzo más de veinticinco metros para entrar en bloque en marca toda la delantera y posar el balón (12-14), a falta de veinte minutos.

Pero como se está convirtiendo en normal, el suspense tiene que estar presente hasta el final. En una jugada muy rigurosa, el árbitro Sr. Atorrasagasti mostraba la tarjeta roja a Tomy Urbaitis, fruto de una corbata totalmente fortuita sobre un placaje. Antes ya había mostrado dos tarjetas amarillas a dos jugadores madrileños en la primera parte. La expulsión nos obligó a reordenar nuevamente el equipo y CRC se lanzó al ataque. Pero ahí surgía nuestra defensa que detenía en seco lo ataques locales durante los últimos minutos del encuentro y recuperaba el último balón en juego, para lanzar a ‘touche’ y finalizar el partido en un campo exigente y con un equipo madrileño que se emplea a fondo en su feudo de Pozuelo. Jugadores y aficionados verdes a la finalización del encuentro. Un triunfo muy importante. Una liga muy exigente y que poco se asemeja a la de la temporada pasada, con nuevas exigencias y con mayor competitividad. Aporta confianza al grupo, a la espera de recuperar la plaga de lesiones que mantiene completa nuestra enfermería.