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El Quesos Entrepinares se impone al Hermi en un ajustado encuentro que se decidió en los últimos minutos

Víctor Molano 15/12/2014

Para gustos, los colores. El rosa fue protagonista en el derbi vallisoletano de rugby. Al más puro estilo del Stade Français, con una camiseta de un color que escandaliza a los puristas y por primera vez con esa equipación en Pepe Rojo, el Quesos Entrepinares recuperó la supremacía en el derbi vallisoletano al imponerse por un ajustado 21-22 al Hermi El Salvador. El partido fue ajustado, con mucha emoción y alternativas en el marcador hasta los últimos minutos. Cuando los colegiales ya celebraban la victoria gracias a un golpe de castigo transformado por Sam Katz a menos de dos minutos del final, llegó la respuesta de Dan Snee que, debido a la ausencia por lesión de Griffiths, asumió la responsabilidad y volteó al marcador. Del blanco y negro al rosa en un pispás.

El Quesos Entrepinares se llevó el derbi porque supo exhibir más rugby en los momentos decisivos. Con puntos de encuentro rápidos y mucha movilidad, logró alterar a la ordenada defensa blanquinegra y lograr los dos únicos ensayos que hubo en el partido. Además, sorprendió al imponerse en melé a un rival que ha hecho de esta faceta del juego su seña de identidad durante décadas, aunque no supo sacar un gran rendimiento a esa superioridad. Sin embargo, los errores del VRAC también fueron evidentes. Tuvo un cierto descontrol en la touche, cometió demasiados golpes de castigo y su línea de tres cuartos sufrió una epidemia de balones que se caían de las manos.

Por su parte, Hermi El Salvador supo acostumbrarse a las circunstancias de no dominar en delantera, planteando un partido diferente al que está acostumbrado y sacando un gran rendimiento a los golpes de castigo del rival, con la habitual eficiencia de Sam Katz en los lanzamientos a palos. El equipo blanquinegro estuvo muy ordenado, sin estridencias de ningún tipo y un plan de juego perfectamente diseñado. Además, supo evitar el ensayo del Entrepinares. Lo peor del conjunto chamizo es que no tuvo opciones de jugar un rugby más abierto y en algunos momentos de la segunda parte dio la impresión de que intentaba contemporizar, para aguantar con una victoria que era de oro ante un rival que había dominado el partido en delantera.

La primera parte estuvo marcada por la igualdad máxima. Durante la primera media hora de juego, el marcador únicamente se movió a fuerza de golpes de castigo. Tanto el local Sam Katz como el visitante Gareth Griffiths exhibieron su gran puntería en un particular duelo de pistoleros británicos en el que el blanquinegro tuvo un error nada más empezar el partido, mientras que Gass logró cuajar una fase perfecta hasta que tuvo que retirarse del encuentro, justo cuando el Quesos Entrepinares lograba romper con el primer ensayo del partido una secuencia de lanzamientos a palos que amenazaba con convertirse en eterna. Fue una jugada de fases rápidas que fue culminada por Gavidi.

En la segunda parte, cuando el Hermi logró colocarse con una ventaja de cuatro puntos en el marcador (18-14), el Entrepinares apretó para lograr la victoria y se puso por delante con un ensayo logrado gracias a toda la delantera, después de desaprovechar varias ocasiones por su precipitación al entrar en la melé. Después llegó el intercambio de golpes entre Katz y Snee que dejó la alegría en la casa quesera y la decepción en el feudo chamizo. Poco rugby, pero un final de partido memorable por la emoción. El derbi está muy vivo.

El valor añadido ‘Kiwi’

La llegada de los neozelandes Woonton y Thomspon ha sido todo un revulsivo para el VRAC. Mientras el primero aporta una gran solidez en la primera línea, la movilidad del segundo fue decisiva en el encuentro.

Muchos parones, poco rugby

El derbi respondió al tópico de ‘poco rugby, mucha emoción’. Los continuos parones por los golpes de castigo decretados por la colegiada impidieron que pudiera verse mucho juego de ambos equipos pucelanos.

Exhibición de Katz 

Sam Katz volvió a ser el jugador más efectivo del Hermi, al anotar los 21 tantos de su equipo, con un único fallo en los lanzamientos a palos. También destacaron los despliegues físicos de Joe Mamea y Asís García.