Foto: Momento del rezo entre Tauli y Mamea.

Son tiempos borrascosos los que está viviendo el rugby nacional en los últimos meses pese a crecer cada día más en España. Tiempos en los que la confrontación y el desacuerdo reinan entre los factores que mueven el oval en nuestro país. Tras una final de Copa con polémica por la elección de la sede, llegó el turno de las semifinales de la liga de División de Honor, donde también hubo lío: Eurosport, que había venido televisando la primera categoría del rugby español desde enero, estalló al ver que su propuesta del ‘Súper sábado’ (televisar las dos semifinales seguidas en directo el pasado sábado) se iba al traste por la negativa de la UE Santboiana a jugar ese día. Fue entonces cuando las redes sociales empezaron a hervir con comentarios hacia todos agentes involucrados en estas semifinales (Ferugby, clubes y televisión). Finalmente Eurosport decidió emitir las dos semifinales el domingo, una a las doce de la mañana en diferido (la que se había jugado el sábado) y otra en directo a la una y media del mediodía. Otra herida más en el melón ibérico.

No obstante, como cada día de borrasca trae consigo un halo de luz, este llegó tras conclusión de la segunda semifinal. Los capitanes de Silverstorm Salvador y UE Santboiana, Joe Mamea y Afa Tauli, de origen samoano los dos, tras el pitido final se abrazaron y se pusieron a rezar para dar gracias a Dios por el partido jugado. Este gesto (que ya hicieron en la pasada final de Copa como nos cuenta el propio Mamea a El Confidencial) simboliza la unión entre dos rivales en el campo que fuera de él se admiran, se respetan y, en este caso, muestra el camino a seguir a tanta gente que día a día lucha por el crecimiento del rugby en España. Bastó con este guiño y un partido de rugby jugado con gran intensidad para que la mayoría del público que se congregó en el Pepe Rojo de Valladolid se olvidara de los nubarrones y hablara de lo deportivo y de los grandes valores de este deporte.

Fuera de nuestras fronteras es un gesto que hemos visto en alguna ocasión, como por ejemplo en el Mundial de Rugby de Inglaterra 2015 cuando las selecciones de Fiji y Australia formaron un corro y unidos rezaron juntos. No han sido los únicos…

Mismo origen, misma posición y misma pasión

La historia de estos dos jugadores, pese a llevarse casi una década de edad (Joe 37 años y Afa 28 años), va muy unida. Son amigos desde que coincidieron en el equipo de samoanos de Nueva Zelanda hace unos diez años. Desde ese encuentro han estado en contacto siempre.

Antes de cada partido que se enfrentan el local se acerca al hotel de concentración del visitante y allí toman un café y bromean y hablan del partido que van a jugar al día siguiente. “Al estar tan lejos de nuestro país, Afa, es como mi familia aquí”, concluye Joe Mamea para El Confidencial.